martes, 3 de abril de 2012
MOVIMIENTOS SOCIALES PARA RECUPERAR A VENEZUELA
EL MOVIMIENTO DE MOVIMIENTOS-MdM SOCIALES PARA RECUPERAR A VENEZUELA
Rómulo Lares Sánchez. 31MARZO2012
La Cátedra “Pío Tamayo” de la UCV instaló el 26MARZO en su espacio tradicional de la planta baja de la Biblioteca Central durante casi 30 años, las “JORNADAS POR LA NUEVA VENEZUELA”. Los puntos específicos de la primera sesión se convinieron al inicio: 1) Pertinencia de la organización del colectivo y 2) El fenómeno de la polarización.
Para el primer objetivo disponíamos de los más recientes avances de la investigación del profesor Manuel Rodríguez Mena sobre el Movimiento de Movimientos, tesis sobre la que hemos venido reflexionando en la CPT desde 2006. También disponíamos del documento- invitación de sus coordinadores para este debate y de algunos artículos relacionados con la polarización, todos oportunamente publicados en la Red Internacional del Colectivo-RIC, blog de Internet creado en asamblea en 2008 con el objeto de evadir la censura y autocensura de los medios de comunicación social y ofrecer un espacio libre para la reflexión y el debate de lo actual.
Los profesores Agustín Blanco Muñoz y Luis Marín reportaron el muy elevado interés sobre el tema en agenda, reflejado por abundante correspondencia y llamadas solicitando y respaldando este debate, con lo que habría quedado suficientemente respondido el punto 1) de la agenda, como lo ratificarían los asistentes.
Los coordinadores de la CPT decidieron ofrecer la actividad a la memoria del Capitán de Navío Pablo Medina Silva, su amigo personal y de la CPT fallecido el 20 de marzo. Oficial de la Armada, uno de los líderes militares de la conspiración de izquierda y uno de los comandantes del alzamiento cívico-militar en Puerto Cabello, el “Porteñazo” (2JUN1962) para deponer el gobierno legítimo de origen, del presidente Rómulo Betancourt (1959-1964), surgido de la elección universal y directa del colectivo y al que le había sido declarada la guerra de guerrillas por parte de la izquierda financiada desde el extranjero y apoyada desde Cuba, en la que participaron numerosos miembros del Partido Comunista-PCV. Las bajas se elevarían a 400 muertos y 700 heridos.
Los objetivos de la sesión habrían sido cumplidos. Se conformaron varias comisiones que darán forma a la agenda para el debate y la adopción de los principios teóricos y políticos para la acción de la organización, promoción y operación del MdM con carácter nacional.
Sólo refiero en esta ocasión las reacciones que la invitación al espíritu del Capitán Medina Silva habría ocasionado, en particular, las contenidas en las intervenciones del general y doctor Herminio Fuenmayor, director de Inteligencia Militar del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez y la del doctor Alfredo García Deffendini, cofundador del FRENTE PATRIÓTICO y del BLOQUE DEMOCRÁTICO-BD, única disidencia organizada y activa contra la denominada “Coordinadora Democrática”, aparte del naciente Movimiento Demócrata Liberal-MDL, quien consignó los estatutos del BD para la consideración de las comisiones correspondientes, como opción de referencia para la organización del MdM.
Fuenmayor advirtió que de haber sido anunciado el homenaje al Cap. Medina Silva no hubiese asistido, por considerarlo un criminal, responsable de la destrucción de las instituciones de la democracia. Como recién graduado oficial del Ejército le habría correspondido actuar en el “Porteñazo”, acción que condena tanto por la absurda planificación y costo humano y como abogado, dejaría constancia de su rechazo al carácter subversivo del orden constitucional que le impediría siquiera considerar la existencia de golpes “buenos” o “malos”.
El doctor García Deffendini manifestaría su sorpresa por la ocasión seleccionada para el simbólico homenaje y su acuerdo parcial con Fuenmayor, considerando una contradicción que la sesión especial convocada con la mayor amplitud para iniciar la unificación de voluntades identificadas con todas las ideologías, con el objeto de construir un movimiento para el restablecimiento del Estado de Derecho, pretendiera iniciarse estableciendo un sesgo de la envergadura y significación con la alegoría épica al “Porteñazo”.
Adicionalmente, manifestaría su desacuerdo con Fuenmayor, por cuanto a pesar de que sólo compartirían la profesión de abogado, considera que todo golpe que procure el restablecimiento del Estado de Derecho debería ser apoyado por un demócrata.
Estimo, por una parte, que sería indispensable para el avance exitoso de cualquier iniciativa, que los conceptos fundamentales estén claros y que sean conocidos y manejados en acuerdo y adecuadamente por los participantes.
Por otro lado, tanto con el “Porteñazo”, como por ejemplo con el decreto de “Guerra a Muerte”, desde la perspectiva histórica, podríamos estar de acuerdo o en desacuerdo, pero lo que los uniría a ambos en el presente sería que los entenderíamos como símbolos de acciones consideradas por los participantes como patrióticas y necesarias o indispensables, con independencia de que hoy pudiésemos juzgarlas y considerarlas equivocadas o acertadas, porque lo que las hace similares y trascendentes sería que quedaron registradas como iniciativas que pretendían devolver la libertad al colectivo.
Considero que este aspecto del debate es el que es necesario tener presente hoy, y no el parroquial, el de si representaba una u otra ideología, o a patriotas o realistas, sino la convicción del apego a los principios libertarios universales y constitucionales de nuestro Estado de Derecho y al respeto por los derechos humanos.
En la CPT, durante los últimos 6 años, habría quedado constancia irrefutable tanto de la inexistencia del Estado de Derecho como de la violación sistemática, permanente y continuada de los derechos humanos civiles y políticos de todos los residentes, por parte del régimen establecido con las denominadas oposiciones a partir de 1999, transformándose en modelo del Estado totalitario. Esta sería una de las razones fundamentales para explorar la conformación de un frente diferente al régimen-oposiciones-MUD, que definiría de forma precisa el sentido con el que concebiríamos y del que se ocuparía nuestra “disidencia”.
Este es también el origen de la denominada “polarización”, fabricada en los laboratorios para el fraude y el engaño político-jurídico-administrativo-electoral conjunto entre régimen y “oposiciones”, con el objeto de anular la verdadera polarización que existiría desde 2003, por lo menos, entre el régimen-oposiciones, primero Coordinadora Democrática y ahora MUD, enfrentadas ambas contra las mayorías nacionales que desprecian tanto a úno como a otras, y que son maltratadas, perseguidas, exiliadas, secuestradas y asesinadas, por lo que serios investigadores las han documentado con precisión como la trágica existencia del “apartheid criollo”.
Tenemos entonces los escenarios de dos indiscutibles golpistas-presidentes, Rómulo Betancourt y Hugo Chávez. El primero ungido entre 1945-1948 mediante golpe revolucionario cívico-militar y, por segunda vez, como referimos, entre 1959-1964, por voluntad popular expresada por el colectivo con el sufragio universal y directo y el segundo, fracasado en los intentos de golpe militar del 4FEB1992 y del 27NOV1992, posteriormente elegido de forma legítima el 6DIC1998, pero a partir de los Referénda Consultivo y “Ratificatorio” del 2FEB2003 y 15AGOS2004, adicionó a la condición de golpista-presidente la de usurpador de la representación del Estado y de su jefatura así como la de las Fuerzas Armadas, como consecuencia del fraude político-administrativo-electoral sistemático, permanente y continuado establecido por su régimen-oposiciones a partir de los Referénda constitucionales de 1999, hasta las pantomimas electoralistas primarias del 12FEB2012 y las previstas el 7OCT2012 y en 2013.
Quedaría plenamente establecido el carácter adicionalmente subversivo del régimen a partir de 1998, pero no sólo en cuanto a la legitimidad y legalidad de su origen sino en cuanto a su desempeño, por lo que se equivocarían aquellos quienes como los doctores Fuenmayor y García Deffendini denominan de forma inapropiada como “golpe de Estado”, a una acción específica ordenada con claridad por la Constitución. Está muy claro en lo político, jurídico, administrativo y electoral que los golpistas son más bien aquellos que por partida doble 1) usurpan los poderes públicos en general, quienes adicionalmente 2) toman decisiones contrarias al Estado de Derecho y violan de forma sistemática los derechos humanos.
La Constitución de 1999, concebida como un jarrón chino, establece con mayor claridad que las anteriores, la obligación de todos los ciudadanos investidos o no de autoridad, civiles y militares, de desconocer la autoridad usurpada así como todas sus decisiones, normas, decretos y leyes, y también de actuar con los recursos disponibles y a su alcance para restablecer su vigencia. Esos son los famosos artículos 333 y 350, que al tratarse de criminales armados, peligrosos y defendidos con las armas de las Fuerzas Armadas, correspondería también a éstas en su carácter de “policía constitucional”, someterlos y detenerlos para restablecer autoridades legítimas, de manera que pueda la Justicia ser restablecida y los criminales enjuiciados.
Estos argumentos habrían sido los que me condujeron a dar la bien venida al espíritu y la memoria del Capitán Medina Silva, invitado por la CPT, e invitar al del Libertador Simón Bolívar, permanente invitado del golpista-presidente-usurpador, reservándole también una silla en nuestra sesión, para subrayar ante la asamblea que lo clave de sus presencias estaría, según mi criterio, en la comprensión de los valores que defendieron y con los que justificarían su responsabilidad en sus declaraciones de guerra civil.
Lo trascendente y claro en la actualidad sería que las acciones referidas y ordenadas por la Constitución, que deberían ser las únicas aceptables para todos, exigirían hoy, de manera indiscutible de la acción militar, porque como he referido, es necesario someter militares y mercenarios armados con los recursos y las armas del Estado, que de forma clara usurpan los poderes públicos, mientras adicionalmente sus actos están todos desprovistos de legitimidad y legalidad, por lo que también éstos deben ser desconocidos y revertidos.
El patrimonio expoliado de la “República” por individuos y corporaciones nacionales y extranjeras cuyos gobiernos jamás permitirían tales prácticas en sus territorios, deben ser todos recuperados, exigiendo las compensaciones complementarias correspondientes para la República y para todos los afectados de forma directa. La responsabilidad por los más de 150 mil asesinados, centenares de miles de perseguidos, acosados, exiliados y secuestrados tampoco podrían quedar impunes, sería adicionalmente inaceptable y contradictorio como argumento o coartada para la Paz.
Por lo anterior, ratifico que he celebrado las diferencias referidas. Creo que contribuyen más bien a desnudar el silencio, las excusas y la complicidad del Alto Mando Militar y del cuerpo de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas, así como las de los actores “autorizados” y “no censurados” para el debate en los medios de comunicación social, conformados por miembros de las academias, iglesias, universidades, sindicatos, gremios, partidos políticos, organizaciones empresariales y organizaciones no gubernamentales de todo orden.
Bienvenido entonces el debate para avanzar más allá de los abundantes diagnósticos disponibles para definir la acción, las acciones. Movimiento que no podría estar centrado en la inmediatez de la pantomima electoralista del crimen organizado que ocupa Venezuela, aunque tampoco debemos confundir actuando como si ésta se abandonara. No sería posible, por absurdo, participar votando ni mucho menos promoviendo por esa vía candidaturas o programas, ni siquiera los que creemos en la pertinencia del MdM, porque esa es la base para la usurpación y el sostenimiento del régimen-oposiciones.
Entendiendo que la pureza y transparencia del movimiento individual y colectivo se podría comparar con una danza, preparémonos para bailar, individualmente o en grupos, pero bailemos con el ritmo del restablecimiento de las libertades, del respeto de los derechos humanos y del imperio de la Ley.
viernes, 27 de enero de 2012
LA TRANSICIÓN DEL COLABORACIONISMO (SEGUNDA PARTE)
LA TRANSICIÓN DEL COLABORACIONISMO (SEGUNDA PARTE)
Rómulo Lares Sánchez. 26ENERO2012
Habrían quedado pendientes algunas reflexiones frente a la contradicción impuesta con la fuerza de la censura y la autocensura de los medios de comunicación social, partidos políticos, gremios, sindicatos, academias e iglesias, al subordinar el establecimiento del Estado de Derecho a la gestión de una pantomima de institución electoral diseñada, meticulosamente, para que el régimen y sus cómplices, asociados y colaboracionistas se perpetúen en los poderes públicos de la nación, de los estados y de los municipios.
Afirmaba también el editor de la revista “Zeta” (No. 1837) que la Conferencia Episcopal “denuncia la parcialidad de las autoridades electorales, planteando un problema cardinal que la Oposición debe afrontar apenas decida quién es su candidato”.
Un primer contrasentido salta a la vista: ¿cómo podría afrontarse con alguna seriedad la denuncia de las autoridades electorales, cuando se otorga la confianza al Sistema Electoral del régimen para la “elección” del candidato de las “oposiciones”? Y la contradicción tiene su origen en que para las “oposiciones” como es evidente, algunos precandidatos y centenares de funcionarios del Poder Legislativo-AN y de los demás poderes designados por éste, así como de los estados y municipios han sido proclamados por el CNE.
Ésta realidad tendría peso suficiente para exponer la componenda-negociación.
Adicionalmente, habría quedado claro que las “oposiciones” no representan mayoría alguna y que aún conjuntamente con el régimen tampoco conforman una mayoría, ni tiene esto alguna trascendencia para ambos.
La estrategia electoralista del régimen-oposiciones habría asegurado la “participación” de un nutrido grupo de “candidatos” que legitimen y cohonesten la gestión del Sistema Electoral-CNE, modelo diseñado y comprobado para sustentar el fraude político-administrativo sistemático, permanente y continuado a partir de 1999.
Dicha estrategia se aceleró al máximo como respuesta para neutralizar el impacto y luego la memoria de la mayor expresión espontánea de madurez democrática del colectivo, la de la “des-elección” de la Asamblea Nacional el 4DIC2005, cuando despreciamos la pantomima electoral que sería desconocida para dar la espalda al colectivo como se anticipaba, por parte de las oposiciones y de los otros actores mencionados, y que como contrapartida les ha servido para “elegir” a sus candidatos y asegurar recursos y escenarios para promover con mayor fuerza la “fiesta democrática” electoralista.
Sin embargo, como si se tratara del sombrero de un prestidigitador, el “PÉNDULO” de “Zeta” nos anuncia el inicio de “una nueva etapa en la Historia de este país, la etapa que la Iglesia quiere sea la de la reconciliación nacional. Todo lo demás ocurrirá en función de eso”. Mientras tanto también anunciaba: “Ministro de la Defensa “amigo” de las FARC”.
¿Cómo puede hablar la Iglesia (católica) de reconciliación nacional, si régimen y oposiciones, transformados en los lados de la misma moneda del totalitarismo, ejercen e imponen de forma complementaria la careta de su pensamiento único, hacia la consolidación del “hombre nuevo”, contrariando la aspiración del colectivo y al costo de la entrega de la soberanía del territorio y su contenido a la subversión y al narcotráfico planetario?
¿Reconciliación entre régimen y oposiciones que, repetimos, representan dos minorías que adicionadas continúan en minoría, mientras desconocen la existencia de otros grupos que en conjunto representan la gran mayoría del colectivo nacional, que la censura y la autocensura institucional mantienen de forma criminal en la clandestinidad mediante la violación de diversos derechos humanos, civiles y políticos, y que los adversa con intensidad y con desprecio?
Esta promoción de la también pantomima de la reconciliación está en el centro oscuro de la transición. No es posible conciliar con el crimen organizado transnacional sino sometiéndolo al imperio de la ley y a la voluntad mayoritaria del colectivo o expulsándolo, mediante los mecanismos disponibles, todos legítimos, pero nunca mediante el ilegítimo e ilegal sistema electoral diseñado para el fraude continuado del régimen-oposiciones.
La sistemática asimilación de la realidad socio-política venezolana a una cuestión de ideologías o de etapas en la rutina de la vida de una nación no es más sostenible, sobre todo cuando se diluyeron y hasta desaparecieron tanto las ideologías como la nación.
En el mismo ejemplar de “Zeta”, Elizabeth Burgos, conocedora en profundidad de las realidades de Venecuba y de la globalización, “DESDE EUROPA” y frente al más reciente documental de Rithy Palm (2012), nos recuerda el “escenario de un proyecto de exterminio” efectuado en Cambodia entre 1975 y 1979, en el que “exterminaron una cuarta parte de la población…” (2 millones de personas), “en nombre de la lucha de clases y de la construcción del hombre nuevo”. “Su objetivo era llevar a cabo el mismo proyecto de Mao en China, pero hacerlo mejor, y de manera más radical.
Es el mismo argumento del castrismo, de las FARC de Colombia, y el discurso de la “revolución Bolivariana”: consideran que el comunismo fue traicionado en donde se le ha aplicado hasta ahora, pero que ellos van a rehabilitarlo”.
Esta nueva alerta de Burgos es oportuna frente a la ligereza de la editorial de “Zeta” y del resto de las élites de la sociedad venezolana, porque lo que ocurrió en Cambodia y en otras latitudes también está ocurriendo en Venecuba, tanto en cuanto a las justificaciones “ideológicas” de las violaciones también sistemáticas, permanentes y continuadas de los derechos civiles y políticos de los venezolanos, de quienes se encuentran exiliados o no en el extranjero así como de los residentes en el territorio, como frente a la sistematización de los exterminios y asesinatos que, insistimos, crecieron desde 2.800 en 1998 a 19.500 en 2010.
El documental referido, cuya proyección en Francia considera la articulista “Un acontecimiento inédito en la historia de los medios…”, al presentar el relato directo del responsable de la masacre referida (Duch): “Sensación de terror, de malestar embarga al espectador al escuchar la voz suave de un hombre culto, profesor de matemática quien a manera de justificación dice que “fue utilizado”, fue el instrumento de una ideología que tenía como objetivo la construcción de una sociedad justa, y cita de memoria en francés al poeta Alfred de Vigny, apoyándose en las fichas con las listas de los prisioneros y las fotografías la planificación del genocidio”.
La indiferencia y la incomprensión ante la fachada ideológica de la “revolución bolivariana del siglo XXI” ha venido desviando la atención local e internacional para lograr dos objetivos fundamentales:
1) que las críticas al régimen-oposiciones se centren en el fracaso de la gestión pública, como si se tratara de un caso más del mundo de la política y
2) las elaboradas explicaciones para disimular la premeditación de los crímenes de lesa patria y de lesa humanidad, tales como las de Duch: “Cometí crímenes luchando por una ideología, vivíamos en una situación de urgencia y había que aniquilarlos”.
Estos serían el tipo de argumentos que inducen a académicos y líderes sociales y religiosos a expresar posiciones evasivas y pusilánimes, como la de la Conferencia Episcopal y hasta para justificar el silencio frente a las expresiones del terror disimuladas con la pantomima electoralista, porque al “encapsular” los crímenes dentro del “debate ideológico” se estimulan y brotan las características del demócrata, como la tolerancia, limitando la crítica y la denuncia para dejar que los acontecimientos hablen demasiado tarde por sí mismos, transformándose por omisión en cómplices y colaboracionistas.
Duch, como en las frecuentes explicaciones de la “revolución bolivariana”, “No parece sentir la menor culpa y piensa que debería ser exculpado, porque los suyos no fueron crímenes cometidos dentro de un marco de delincuencia, sino atendiendo a un proyecto ideológico”.
Frente al desvarío colectivo venezolano que de forma absurda pretende enfrentar la trágica realidad para establecer el imperio de la ley cohonestando la pantomima del fraude electoral, llega oportuna la conclusión de Burgos:
“El documental de Rithy Pahn debería ser considerado como un instrumento pedagógico, en particular en aquellos países en donde sus gobiernos contemplan la instauración de regímenes inspirados en los preceptos de los Jémeres Rojos y porque se debe tener en cuenta que cualquier revolucionario, aún el de talante más inofensivo, puede convertirse en un Duch”.
Cuánto mayor el holocausto posible en marcha en Venecuba, cuando han quedado en evidencia niveles elevados de perversidad y perversión tanto en la manipulación como en la acción y el contrapunteo actual de los dos monstruos representados por el régimen-oposiciones, así como en la historia trágica de las revoluciones y la de la lucha armada regional y local.
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2012: GRAN CIRCO ELECTORALISTA
LA TRANSICIÓN DEL COLABORACIONISMO (PRIMERA PARTE)
LA TRANSICIÓN DEL COLABORACIONISMO (PRIMERA PARTE)
Rómulo Lares Sánchez. 21ENERO2012
La edición de la revista “Zeta” de esta semana (No. 1837) ofrece un ejemplo de las contradicciones de los medios de comunicación venezolanos con relación a la censura, autocensura y colaboracionismo con el régimen que podría ser objetivamente definido como representante-asociado con el crimen organizado transnacional, pero que los medios se empeñan en presentar y promover como ejemplo de la legitimidad y legalidad del ejercicio político, en la teoría y en la práctica, de alguna ideología de izquierda.
Para los medios, existe una Venezuela democrática en transición.
Zeta lo expresa con claridad en su portada: “Primarias polarizadas. Capriles vs. Pablo Pérez (foto). Péndulo: Rol de la Iglesia en la Transición. Ministro de la Defensa “amigo” de las FARC. María Corina se ROBA el show”.
El editor Rafael Poleo, desde su “exilio” en La Florida lo expresa en la “Balada del lobo débil”: “Mientras la declinante salud de Chávez corta cualquier posibilidad de que en Venezuela se instaure un régimen comunista, la Iglesia y la Fuerza Armada convergen en un proyecto de nueva democracia, cuya característica parece ser la de una sociedad integrada y tolerante que pueda construir una nación próspera y justa”.
Para Poleo, existe un enfermo y único responsable de la usurpación de los poderes públicos mediante el fraude político-administrativo-electoral en su origen, así como en su desempeño por completo al margen del Estado de Derecho a partir de 1999, de esta manera exoneraría a los miembros de las Fuerzas Armadas, de los poderes públicos y de las diversas instituciones políticas, gremiales, académicas, sindicales y eclesiásticas, por su complicidad, asociación y colaboracionismo, por su acción e inacción ante las violaciones sistemáticas, permanentes y continuadas de derechos humanos civiles y políticos de los residentes en el territorio y de nacionales expatriados, que correspondería con la categoría de los crímenes de lesa patria y de lesa humanidad, de jurisdicción planetaria y sin prescripción.
Esta primera conclusión es en extremo escandalosa y pretende ser impuesta mediante la censura de los medios, asfixiando toda expresión que la denuncie, cerrados por completo al debate de la realidad política objetiva a partir del 4DIC2005, fecha considerada por investigadores y académicos en la especialidad, como la mayor expresión de madurez democrática de nuestra sociedad, cuando más del 84% de los mayores de edad nos negamos a participar y convalidar otro de los fraudes-pantomimas electorales, un régimen y una Asamblea Nacional que habría sido desconocida y despreciada por las mayorías, pero que los medios reconocieron y han seguido sosteniendo a espaldas del colectivo.
A pesar del fraude electoral sistemático a partir de 1999, del que los militares son co-responsables de forma directa e integral, Zeta identifica como primera manifestación-reacción de los militares la supuesta acción institucional “cuando forzaron a Chávez a aceptar la derrota en el referendo para cambiar la Constitución, en el año 2007”.
Adicionalmente, minimiza la supuesta “transacción” con el CNE que las oposiciones habrían aceptado: “La coma se rodó hacia la izquierda. El 8,2% de la diferencia se convirtió en 0,82%”.
Reaparecen entonces: “los militares vuelven a asumir el protagonismo. Lo hacen dentro del movimiento, respetando los estatutos” (del PSUV), para explicar el desenlace de la sucesión del “enfermo” entre las aspiraciones del representante-“Heredero” de Castro y “El hombre de Fuerte Tiuna”.
Esta segunda conclusión es también escandalosa: el país habría quedado reducido a la exclusiva voluntad expresada por los militares y los extremistas miembros del partido único del régimen, en medio de la comparsa de la “fiesta electoral” de las “oposiciones” e injerencia directa de la Habana.
El argumento fundamental mediante el cual se le asigna al régimen un carácter ideológico estaría sustentado en el hecho de que “Lo que se ha sabido después es que Hugo Chávez siempre fue comunista, aunque el suyo fuera un comunismo revuelto… Pero era comunista el proyecto dentro del cual a Chávez lo sembraron en la Academia Militar, un propósito a largo plazo…..”.
De esta manera, la pantomima ideológica es reconocida, a pesar de que el origen y el desempeño del régimen fuera el fraude del crimen organizado asociado a la subversión y al narcotráfico mundial, hasta los niveles del genocidio, si tomamos en consideración la discriminación, el exilio, el secuestro judicial, la presencia de un ejército extranjero de ocupación y el exterminio encubierto en el incremento sistemático anual de los asesinatos, sumando desde 2800 en 1998 a más de 19 mil 500 en 2010.
Después, resultaría que la explicación de Zeta se habría hecho: “…partiendo de un punto que hasta ahora se había pasado por alto. Algo que se remonta a los orígenes de la revolución bolivariana. Ese punto clave es que esa revolución no era comunista, que los militares nunca lo son. Lo que afloró el 4 de febrero de 1992 fue un proyecto derivado del nasserismo de los años sesenta.”
Se consolida así la legitimidad de la Asamblea Nacional.
Sin embargo, la responsabilidad penal por los crímenes acumulados entre 1999-2012 la comparten por acción u omisión, en los grados de cómplices, socios y colaboracionistas, tanto los comunistas como los nasseristas u otras corrientes secretas promovidas por las “logias militares”.
Poleo nos presenta unos comunistas “malos” y unos “nasseristas” buenos o aceptables, quienes estarían tomando el relevo en la transición representados por “El hombre de Fuerte Tiuna”, quien “...tenía tiempo trabajando en el partido con un disimulo que recuerda al de Juan Vicente Gómez frente a Cipriano Castro”. ¿Lisonjeando?
Un tercer aspecto se relacionaría con el cambio en la política de la Iglesia Católica iniciado con la nueva directiva en la Conferencia Episcopal y porque “…reasume a Moronta, el antiguo contacto con la juventud militar.”
La Iglesia católica ha sido uno de los bastiones más fuertes y firmes, después de las Fuerzas Armadas, para el sostenimiento del régimen mediante la credibilidad y legitimidad que le ha otorgado con su bendición.
Poleo le asigna una gran trascendencia al más reciente de los documentos de la Conferencia, en el cual le atribuye que “condena lo fundamental en el plan de Hugo Chávez, que es la exclusión, condición ésta propia e indispensable de todo proyecto revolucionario".
Como prueba de que su intención es activa, llama a la reconciliación entre los venezolanos, lo cual lleva implícita una grave acusación contra Chávez, la de que ha dividido al país.
Rompe uno de los mitos más cínicos del régimen, el de que no tiene presos políticos... Y denuncia la parcialidad de las autoridades electorales, planteando "un problema cardinal que la Oposición debe afrontar apenas decida quién es su candidato".
Es imperativo expresar el escándalo de semejantes afirmaciones, si tomamos en consideración la ligereza de considerar el cuadro de violación de derechos humanos industrializado, representado por la persecución, el exilio, el secuestro en general y judicial que conduce a los expertos a concluir que buena parte de la población de los centros de reclusión conocidos estaría secuestrada y privada de sus derechos, mientras algunas organizaciones no gubernamentales casi todas, subsidiadas desde el extranjero y los medios clasifican sólo un minúsculo grupo como “presos políticos”.
¿Han investigado los periodistas cuántos de los presos por causales diversas serían en realidad perseguidos políticos?
De esta forma, algunas ONG defensoras de los derechos humanos visitan sólo los prisioneros con esa “etiqueta” miope e irresponsable que le asignan las “oposiciones” y los “comunicadores” a ciertos secuestrados judiciales.
Pero la mayor tragedia estaría en ocultar los programas de exterminio, así como las demás víctimas de las miles de manifestaciones sistemáticas del totalitarismo del crimen organizado de carácter transnacional vigente en Cubazuela, como califica Poleo al territorio de Venezuela.
Parecería inaceptable reconocer el saqueo ahora generalizado del patrimonio público y privado, aunque sea tradicional en la Historia de Venezuela, como algo propio y denigrante de nuestra cultura y ahora en grado sumo en el siglo XXI.
Debe también quedar muy en claro que al estar siendo usurpados todos los poderes públicos y ejercidos al margen del Estado de Derecho, de forma clara y progresiva a partir del 15AGO2004, incluidos el comando de la FANB (usurpadora de las FFAANN,) la jefatura y la representación del Estado, hasta las autoridades regionales y municipales, todas las autoridades carecen de legalidad y de legitimidad y por consiguiente, el deber de los ciudadanos es el de desconocerlas y hacer lo que esté a nuestro alcance para restablecer el imperio de la ley.
Moronta debe aclarar, primero en su conciencia y luego en la de la juventud militar, que todas las corrientes representadas dentro de los altos mandos de las Fuerzas Armadas habrían quedado descalificadas para pretender o exigir ser exoneradas de ser presentadas y muchas acusadas ante la Justicia Penal, como condición para contribuir o guiar al colectivo hacia el restablecimiento del Estado democrático y Social de Derecho y de Justicia, mientras que, todas las acciones que emprendamos para desconocer y deponer al régimen se corresponden con órdenes claras de la máxima jerarquía constitucional para cualesquiera y todo ciudadano civil o militar.
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lunes, 31 de octubre de 2011
EXTRAVÍO DE LA SOCIEDAD y DILUCIÓN DE LA NACIÓN
VENEZUELA, EN EL REINADO UNIVERSAL DE LA PUSILANIMIDAD
Rómulo Lares Sánchez. 4SEP2011
Las declaraciones que ofreció la doctora Teresa Albanes al licenciado Roberto Giusti, publicadas en esta fecha en el diario “El Universal” (POLÍTICA, Pág. 1-2), podrían ser consideradas como candidatas a figurar en el libro Guinness de los records de la pusilanimidad y explicarían, de forma clara, la amplia gama de las contribuciones de la sociedad venezolana para entronizar el régimen del crimen organizado transnacional que secuestró a la nación y se apropió de su patrimonio, y paga con nuestros propios recursos los gastos de los mercenarios contratados para ocupar el territorio, someter a las Fuerzas Armadas Nacionales y esclavizar a la población.
Teresa Albanes pretendería competir con Ezequiel Zamora, el vicepresidente del CNE de Francisco Carrasquero, cuando aquél asumió el papel estelar en la denuncia porque los miembros de las Fuerzas Armadas Nacionales le impidieron el ingreso a la sala de totalización, a la que tiene acceso todo miembro del directorio, con el objeto de verificar las denuncias de fraude relacionadas con el escandaloso bochorno del “Referéndum Ratificatorio” presidencial del 15AGO2004, adicionalmente disfrazado de Revocatorio.
Un año antes ya el CNE referido había, como primera acción administrativa, anulado las peticiones de más de 3,4 millones de ciudadanos que habían sido verificadas para proceder a la convocatoria de un verdadero Referéndum Revocatorio en septiembre de 2003, para que en su lugar, condujeran al colectivo hacia la serie de burlas, tales como los “firmazos y reafirmazos” durante la organización de aquel invento “ratificatorio”.
En adición al carácter fraudulento integral del “ratificatorio” y a la denuncia de los resultados originales publicados, a pesar de que fuesen invertidos, que habría sido ofrecida “en horas” por los representantes de la “mesa-coordinadora” de turno, pero que nunca se produciría, habría servido para certificar la automática modificación de la condición legítima de golpista-presidente, revocándola, para transformarla en ilegítima y usurpadora de 1) la Presidencia, 2) la representación del Estado y 3) la jefatura de las FFAA.
Siete años más tarde, el ex vicepresidente alertaba a la “Mesa de la Unidad Democrática-MUD” (Revista “Zeta”, Primera semana de MAYO2011), sobre la conveniencia de que se preparara para efectuar las elecciones “primarias” presidenciales sin la ayuda del CNE, fundamentando su advertencia entre otras razones, ante la eventualidad de que “…el CNE intentara hacer una jugarreta…”. Aunque no explicaba cómo impediría la jugarreta en la próxima convocatoria electoral arbitraria. La gruesa contradicción presente al promover elecciones “oficiales” con el CNE abonaba en grande, una vez más, al ejercicio colectivo de la pusilanimidad.
Las “oposiciones” representadas en la MUD y en los partidos del “régimen”, son los únicos “actores políticos” reconocidos por el sistema político-administrativo-electoral y con espacios y tribuna en los medios de comunicación social, a pesar de que de manera objetiva, sería posible sostener y demostrar que sólo representan dos minorías que, aún en su conjunto, conforman otra minoría, frente a las mayorías nacionales que no sólo los adversan sino que los rechazan y desprecian.
Es decir, los verdaderos actores políticos, los ciudadanos, organizados o no, son sometidos con la fuerza del “apartheid criollo”, el acoso, la persecución, el secuestro, el exilio, el asalto del patrimonio y la muerte, asegurando la censura y autocensura de los medios de comunicación, academias, universidades, gremios, sindicatos, iglesias y la comunidad internacional, en una situación o estado de “tolerancia” similar a la experiencia conocida como “colaboracionismo”, mezcla de indiferencia, complicidad y asociación con el invasor, durante la ocupación nazi a las naciones europeas, para administrar el control y hasta el exterminio de sus poblaciones.
Pero, ¿por qué aquel rechazo y desprecio comprobados del sistema político-administrativo-electoral por parte de la sociedad civil venezolana? Porque: 1) representan sólo las dos caras de la misma moneda, del totalitarismo, conformando ambas el régimen del crimen organizado transnacional; 2) impiden la expresión de las mayorías nacionales, censurando y autocensurando la denuncia de la ocupación militar del territorio y todas sus consecuencias, hasta la dilución de la nación y su transformación en VENECUBA; 3) conjuntamente mantienen la columna fundamental para la “legitimación y legalización” del régimen: el Poder Electoral y su sistema electoral, ejercido desde el CNE.
Ante este trágico y patético escenario, los “ángeles guardianes” electoralistas de las “oposiciones” en la MUD, han interpretado ¡“la invitación, no de una persona,…sino del país”!, seleccionando a la madura dama, quien prefirió ignorar las opiniones de quienes le “decían que aceptar era una locura y un disparate”, para atender las de quienes “afirmaban lo contrario”, a fin de que dirigiera las responsabilidades de la denominada “Comisión Electoral de Primarias-CEP”, porqué según expresó, “sintió que debía asumir la responsabilidad tomando muy en cuenta que la materia electoral me era (me es) bastante ajena.”
Esta ex directora de la UNICEF para el continente, ex Ministra de la Familia, ex Presidenta del Consejo Venezolano del Niño, para quien “los derechos de los niños, proyectos de realización concreta para la superación de la pobreza, elevación de la condición humana y otros imposibles, son algunos de los temas a los cuales ha dedicado su vida en destinos tan distintos y distantes como Bogotá, Nueva York o la Península de Paria”, consideró que “estos no son momentos para decir no”.
Su primera declaración no puede ser más elocuente: “En la CEP damos por sentado la confianza en el organismo electoral para nuestro proceso interno……en el CNE para las primarias”, que sería para ellos la selección del personaje que asumiría su representación en la farsa que el muy ilustrado y difunto cardenal Rosalio Castillo Lara calificaría, con insistencia, como pantomima, camino trágico que de forma arbitraria pretenden imponer al resto mayoritario del colectivo.
La tragedia venezolana se alargará indefinidamente mientras el colaboracionismo no se denuncie y se combata, sea éste consciente o inconsciente, porque seguiría vigente, también en el siglo XXI, que el camino al infierno estaría pavimentado con buenas intenciones. Adicionalmente, las consecuencias de la complicidad y asociación alcanzan la categoría, debido a la sistematización de las violaciones de los derechos humanos, de los crímenes de lesa patria y de lesa humanidad, con jurisdicción planetaria y sin prescripción.
Otro de los muchos escándalos claros de la asociación régimen-“oposiciones”, quedó documentado para la historia del engaño que es la Historia Actual de VENECUBA, con el denominado “triunfo de la democracia” del 2DIC2007, cuando, con el objeto de oxigenar tanto a las “oposiciones” como al creciente desprecio de la sociedad en general por el Sistema Electoral-CNE, les permitieron proclamar el “triunfo de las oposiciones” en la farsa denominada “Referéndum Constitucional”, con el “1% irreversible” en el primer boletín “oficial”, suspendiendo el escrutinio, a pesar de que no habían sido escrutados más de 1,8 millón de votos, de un total “oficial” de 8,88 millones.
Sin embargo, en una iniciativa que habría sido precipitada, aquel bochornoso fraude sería interpretado por los propietarios de la “liga profesional” en la que se ha transformado el electoralismo del crimen organizado transnacional, como una oportunidad e instrumento para entusiasmar las graderías, las tribunas y los “patrocinadores” comerciales, vendiéndolo en exclusiva al país y al mundo como un heroico motivo para promover una gesta patriótica, que bautizarían como “Movimiento 2D. Democracia y Libertad– M2D”.
Sugiriendo algo de la obra de Teresa Albanes, se incorporan en esta fecha al “M2D” (“El Nacional”, INFORMACIÓN INSTITUCIONAL, Pág. 7) representantes de la “generación del 2007” expresan que: “… un conjunto de jóvenes capaces para enrumbar al País de nuevo a transitar los senderos de democracia y libertad, esa generación de jóvenes que hoy vive el Bicentenario de las gestas independentistas, ha aprendido a través del sacrificio, de los errores y el dolor de un pueblo y que le demostrara a la historia que después de 200 años esta generación de jóvenes llevará a Venezuela hasta su nueva independencia”.
Los invitamos a reflexionar sobre las consecuencias de continuar promoviendo los anti valores del fraude y las prácticas del crimen organizado transnacional, protagonistas estelares para la manipulación de la opinión pública mediante las farsas electoralistas y del CENSO, enarbolando los valores de la democracia y de la libertad, con el propósito de esconder la verdadera naturaleza del régimen-oposiciones para perpetuar el sometimiento de la población.
Rómulo Lares Sánchez. 4SEP2011
Las declaraciones que ofreció la doctora Teresa Albanes al licenciado Roberto Giusti, publicadas en esta fecha en el diario “El Universal” (POLÍTICA, Pág. 1-2), podrían ser consideradas como candidatas a figurar en el libro Guinness de los records de la pusilanimidad y explicarían, de forma clara, la amplia gama de las contribuciones de la sociedad venezolana para entronizar el régimen del crimen organizado transnacional que secuestró a la nación y se apropió de su patrimonio, y paga con nuestros propios recursos los gastos de los mercenarios contratados para ocupar el territorio, someter a las Fuerzas Armadas Nacionales y esclavizar a la población.
Teresa Albanes pretendería competir con Ezequiel Zamora, el vicepresidente del CNE de Francisco Carrasquero, cuando aquél asumió el papel estelar en la denuncia porque los miembros de las Fuerzas Armadas Nacionales le impidieron el ingreso a la sala de totalización, a la que tiene acceso todo miembro del directorio, con el objeto de verificar las denuncias de fraude relacionadas con el escandaloso bochorno del “Referéndum Ratificatorio” presidencial del 15AGO2004, adicionalmente disfrazado de Revocatorio.
Un año antes ya el CNE referido había, como primera acción administrativa, anulado las peticiones de más de 3,4 millones de ciudadanos que habían sido verificadas para proceder a la convocatoria de un verdadero Referéndum Revocatorio en septiembre de 2003, para que en su lugar, condujeran al colectivo hacia la serie de burlas, tales como los “firmazos y reafirmazos” durante la organización de aquel invento “ratificatorio”.
En adición al carácter fraudulento integral del “ratificatorio” y a la denuncia de los resultados originales publicados, a pesar de que fuesen invertidos, que habría sido ofrecida “en horas” por los representantes de la “mesa-coordinadora” de turno, pero que nunca se produciría, habría servido para certificar la automática modificación de la condición legítima de golpista-presidente, revocándola, para transformarla en ilegítima y usurpadora de 1) la Presidencia, 2) la representación del Estado y 3) la jefatura de las FFAA.
Siete años más tarde, el ex vicepresidente alertaba a la “Mesa de la Unidad Democrática-MUD” (Revista “Zeta”, Primera semana de MAYO2011), sobre la conveniencia de que se preparara para efectuar las elecciones “primarias” presidenciales sin la ayuda del CNE, fundamentando su advertencia entre otras razones, ante la eventualidad de que “…el CNE intentara hacer una jugarreta…”. Aunque no explicaba cómo impediría la jugarreta en la próxima convocatoria electoral arbitraria. La gruesa contradicción presente al promover elecciones “oficiales” con el CNE abonaba en grande, una vez más, al ejercicio colectivo de la pusilanimidad.
Las “oposiciones” representadas en la MUD y en los partidos del “régimen”, son los únicos “actores políticos” reconocidos por el sistema político-administrativo-electoral y con espacios y tribuna en los medios de comunicación social, a pesar de que de manera objetiva, sería posible sostener y demostrar que sólo representan dos minorías que, aún en su conjunto, conforman otra minoría, frente a las mayorías nacionales que no sólo los adversan sino que los rechazan y desprecian.
Es decir, los verdaderos actores políticos, los ciudadanos, organizados o no, son sometidos con la fuerza del “apartheid criollo”, el acoso, la persecución, el secuestro, el exilio, el asalto del patrimonio y la muerte, asegurando la censura y autocensura de los medios de comunicación, academias, universidades, gremios, sindicatos, iglesias y la comunidad internacional, en una situación o estado de “tolerancia” similar a la experiencia conocida como “colaboracionismo”, mezcla de indiferencia, complicidad y asociación con el invasor, durante la ocupación nazi a las naciones europeas, para administrar el control y hasta el exterminio de sus poblaciones.
Pero, ¿por qué aquel rechazo y desprecio comprobados del sistema político-administrativo-electoral por parte de la sociedad civil venezolana? Porque: 1) representan sólo las dos caras de la misma moneda, del totalitarismo, conformando ambas el régimen del crimen organizado transnacional; 2) impiden la expresión de las mayorías nacionales, censurando y autocensurando la denuncia de la ocupación militar del territorio y todas sus consecuencias, hasta la dilución de la nación y su transformación en VENECUBA; 3) conjuntamente mantienen la columna fundamental para la “legitimación y legalización” del régimen: el Poder Electoral y su sistema electoral, ejercido desde el CNE.
Ante este trágico y patético escenario, los “ángeles guardianes” electoralistas de las “oposiciones” en la MUD, han interpretado ¡“la invitación, no de una persona,…sino del país”!, seleccionando a la madura dama, quien prefirió ignorar las opiniones de quienes le “decían que aceptar era una locura y un disparate”, para atender las de quienes “afirmaban lo contrario”, a fin de que dirigiera las responsabilidades de la denominada “Comisión Electoral de Primarias-CEP”, porqué según expresó, “sintió que debía asumir la responsabilidad tomando muy en cuenta que la materia electoral me era (me es) bastante ajena.”
Esta ex directora de la UNICEF para el continente, ex Ministra de la Familia, ex Presidenta del Consejo Venezolano del Niño, para quien “los derechos de los niños, proyectos de realización concreta para la superación de la pobreza, elevación de la condición humana y otros imposibles, son algunos de los temas a los cuales ha dedicado su vida en destinos tan distintos y distantes como Bogotá, Nueva York o la Península de Paria”, consideró que “estos no son momentos para decir no”.
Su primera declaración no puede ser más elocuente: “En la CEP damos por sentado la confianza en el organismo electoral para nuestro proceso interno……en el CNE para las primarias”, que sería para ellos la selección del personaje que asumiría su representación en la farsa que el muy ilustrado y difunto cardenal Rosalio Castillo Lara calificaría, con insistencia, como pantomima, camino trágico que de forma arbitraria pretenden imponer al resto mayoritario del colectivo.
La tragedia venezolana se alargará indefinidamente mientras el colaboracionismo no se denuncie y se combata, sea éste consciente o inconsciente, porque seguiría vigente, también en el siglo XXI, que el camino al infierno estaría pavimentado con buenas intenciones. Adicionalmente, las consecuencias de la complicidad y asociación alcanzan la categoría, debido a la sistematización de las violaciones de los derechos humanos, de los crímenes de lesa patria y de lesa humanidad, con jurisdicción planetaria y sin prescripción.
Otro de los muchos escándalos claros de la asociación régimen-“oposiciones”, quedó documentado para la historia del engaño que es la Historia Actual de VENECUBA, con el denominado “triunfo de la democracia” del 2DIC2007, cuando, con el objeto de oxigenar tanto a las “oposiciones” como al creciente desprecio de la sociedad en general por el Sistema Electoral-CNE, les permitieron proclamar el “triunfo de las oposiciones” en la farsa denominada “Referéndum Constitucional”, con el “1% irreversible” en el primer boletín “oficial”, suspendiendo el escrutinio, a pesar de que no habían sido escrutados más de 1,8 millón de votos, de un total “oficial” de 8,88 millones.
Sin embargo, en una iniciativa que habría sido precipitada, aquel bochornoso fraude sería interpretado por los propietarios de la “liga profesional” en la que se ha transformado el electoralismo del crimen organizado transnacional, como una oportunidad e instrumento para entusiasmar las graderías, las tribunas y los “patrocinadores” comerciales, vendiéndolo en exclusiva al país y al mundo como un heroico motivo para promover una gesta patriótica, que bautizarían como “Movimiento 2D. Democracia y Libertad– M2D”.
Sugiriendo algo de la obra de Teresa Albanes, se incorporan en esta fecha al “M2D” (“El Nacional”, INFORMACIÓN INSTITUCIONAL, Pág. 7) representantes de la “generación del 2007” expresan que: “… un conjunto de jóvenes capaces para enrumbar al País de nuevo a transitar los senderos de democracia y libertad, esa generación de jóvenes que hoy vive el Bicentenario de las gestas independentistas, ha aprendido a través del sacrificio, de los errores y el dolor de un pueblo y que le demostrara a la historia que después de 200 años esta generación de jóvenes llevará a Venezuela hasta su nueva independencia”.
Los invitamos a reflexionar sobre las consecuencias de continuar promoviendo los anti valores del fraude y las prácticas del crimen organizado transnacional, protagonistas estelares para la manipulación de la opinión pública mediante las farsas electoralistas y del CENSO, enarbolando los valores de la democracia y de la libertad, con el propósito de esconder la verdadera naturaleza del régimen-oposiciones para perpetuar el sometimiento de la población.
FANTASMAS DE PARTIDOS POLÍTICOS. AYER Y HOY
IRRESPONSABILIDAD HISTÓRICA DE ACCIÓN DEMOCRÁTICA, COPEI Y SUCESORES
Rómulo Lares Sánchez. 29OCT2011
Cuando el 2FEB1999 se produjo la instalación del Congreso Nacional para atender como punto único de su agenda la juramentación del presidente electo Hugo Chávez como Jefe del Estado de la República de Venezuela, ya se había comprometido sustancialmente la legitimidad del propio Congreso, desde que AD y COPEI, a pesar de que las mayorías legislativas nacionales y estatales no representaban a los partidos del Polo Patriótico que llevó a Chávez a la presidencia, sin embargo, pactaron su entrega al grupo de golpistas mediante la elección de un representante de esas minorías para presidirlo, conformada en su mayoría por intelectuales y extremistas de izquierda identificados y comprometidos con el Foro de Sao Paulo y con Fidel Castro.
Ambos partidos políticos habrían mostrado el extravío absoluto de su capacidad de dirección de la nación al tolerar el arribo del crimen organizado transnacional al Poder Ejecutivo, cuando también promovieron el bloqueo del debate sobre la reforma constitucional y la pertinencia de los arreglos en el Tribunal Supremo de Justicia, que habrían dado luz verde para la modificación de la Constitución mediante una convocatoria directa del Jefe del Estado, mecanismo absolutamente contradictorio con la propia Carta Magna y con la tradición constitucional y administrativa venezolana y continental.
Estos dos antecedentes confirmarían el desmoronamiento aparatoso de lo que quedaba de la institucionalidad y los valores establecidos a partir del Pacto de Punto Fijo, que sucumbía ante la desaparición de los principales actores: Rómulo Betancourt y Jóvito VIllalba, pero sobre todo, ante la anulación de los relevos correspondientes, mientras que el único sobreviviente Rafael Caldera se habría dedicado a promover el colapso del Pacto, cuando no sólo habría abandonado a su propio partido COPEI asegurando la castración definitiva de sus delfines, sino que habría estimulado una acción subversiva bautizada como la crítica de los “notables”, en la que el propio Caldera participaría para defenestrar al “delfín mayor” de Betancourt y presidente: Carlos Andrés Pérez.
Antes, Caldera habría estimulado la desintegración de las Fuerzas Armadas mediante la protección y soporte de la longeva conspiración en el Ejército, hasta el sobreseimiento de la causa de los golpistas de febrero y noviembre de 1992, con la secreta invitación al propio Chávez para que lo sucediera en su partido político Convergencia-“chiripero” y, posteriormente, para sucederlo con los votos en Miraflores.
Después de los escandalosos acontecimientos en COPEI que habrían esterilizado la sucesión de Eduardo Fernández y Oswaldo Álvarez, quienes no figuraban y siguen al margen todavía hoy extraviados a la deriva, de la escandalosa despedida del Secretario General-candidato Luis Alfaro Ucero de AD, induciendo a ambas militancias a votar por Henrique Salas Römer, como corolario de la decisión de apoyar a la Miss Universo para impedir el triunfo del golpista, que se convertiría en consecuencia en el golpista-presidente.
Estas desviaciones explicarían el aparatoso derrumbe de las instituciones y de la sociedad venezolana. En tan sólo 12 años perdimos todo control de la soberanía, del territorio, de los activos y de los habitantes. Las élites de las instituciones de la sociedad, sin excepción, coincidieron en el establecimiento de una prioridad bochornosa pero tradicional: su propia “salvación” o permanencia a cambio de una cuota en la repartición del saqueo de los activos nacionales y mediante el endeudamiento insólito por varias generaciones.
De esta forma, Venezuela se transformó en VENECUBA a partir del 4DIC2005, fecha a la vez histórica por la coherencia de la sociedad al rechazar el sistema político-electoral de manera prácticamente unánime, representado en una más de las pantomimas electorales sin sentido, ratificándose en contra de la voluntad del colectivo la asociación con la subversión, el narcotráfico, la industria militar convencional y atómica, la legitimación de capitales y en especial con la máxima intimidad con los países y jefes de Estado considerados forajidos por la comunidad internacional y algunos reos de su Corte Penal.
A partir de aquella fecha se extirpó toda posibilidad de debatir sobre la ilegalidad e ilegitimidad de todas las autoridades nacionales, de los estados y de los municipios, del propio promotor de la manipulación de la opinión pública nacional e internacional, el Poder Electoral-Consejo Nacional Electoral, ente ilegítimo e ilegal pero legitimador de la usurpación de todos los poderes públicos, como se repetirá una vez más en las próximas pantomimas denominadas “elecciones primarias” del 12FEB2012 y “elección del Presidente” del 7OCT2012.
La patética y pusilánime reacción de los militares activos y retirados de la Armada, la Aviación Militar, las Fuerzas Armadas de Cooperación y del Ejército, cuyos oficiales activos se cuentan en permanencia cerca del millar sin asignación de cargos o a disponibilidad en sus domicilios particulares, es la de que tales circunstancias los exonerarían de la responsabilidad en la invasión y formalización de la ocupación y control territorial militar cubanos, que controla adicionalmente la identificación, inteligencia, aduanas, industria petrolera, corporaciones financieras y registros de propiedad, entre otras instituciones claves para el estado VENECUBANO.
Mientras tanto se producen invasiones y asaltos por la acción del terrorismo de Estado, se reparten diplomas universitarios y se asciende a los suboficiales cómplices a grados de oficiales superiores sin recato alguno y ante el silencio y el aplauso generalizado de la sociedad militar y civil.
La discriminación de los nacionales mediante el apartheid criollo que permite perturbar o acelerar cualquier trámite público, desde la inscripción en centros educativos del Estado, empleo o contratación, trámites de identificación y pasaportes, divisas, impuestos y aduanas, se complementa con la promoción de cierta emigración mediante el secuestro generalizado, el asalto de la propiedad urbana y rural, el exterminio y el asesinato, que explotó desde la escandalosa cifra de 2 mil 700 en 1998 a ¡19 mil 500! en 2010, con más de un 5% de indiciados uniformados y más del 94% de los casos que ni siquiera llegan desde la Fiscalía a un tribunal, es decir: impunidad absoluta en más de 140 mil asesinatos durante este período.
Si la irresponsabilidad de AD y COPEI ha sido deplorable, la de las organizaciones y los “líderes” que pretenden sucederlos, simulando tumores malignos surgidos de sus senos y de la usurpación, entre otras, de las gobernaciones de los estados con mayor población y recursos: Zulia y Miranda y diversas alcaldías, que fueron concedidas dentro de las negociaciones y necesidades del crimen organizado transnacional para sostener la escandalosa pantomima electoral permanente.
Mediante tal violación permanente y continuada del Estado de Derecho y la de los derechos humanos de los habitantes en el territorio pero también en el exilio, se pretende someter por la fuerza del régimen–oposiciones y la censura y la autocensura de los medios de comunicación social, a un nuevo debate-engaño-fraude sin sentido alguno y sólo para cohonestar la tragedia, entre las dos caras de la misma moneda del régimen de ocupación totalitario transnacional cubano y el coro de los herederos de los escombros de AD y de COPEI.
Ante estas realidades, insistimos, documentadas y sometidas a la censura y autocensura absolutas desde el 2005, las academias, universidades, instituciones gremiales, empresariales, sindicales y eclesiásticas del colaboracionismo, la complicidad y la asociación, abanderadas por los poderes públicos del Estado y por las Fuerzas Armadas, sólo promueven las pantomimas electorales previstas para 2012, cuando ahora sí, después de 15 pantomimas anteriores, los también pusilánimes “expertos militares” aseguran el cumplimiento de la responsabilidad institucional, porque según ellos: ¡”esta vez sí harán respetar y acatar los resultados electorales”!
Mientras la sociedad nacional es testigo amordazado de la traición y crece la angustia, el miedo y el terror, ¿cómo se podría pretender recibir auxilio de una comunidad internacional cómplice que sólo beneficia sus estados y sus propios bolsillos con “buenos negocios” a largo y a corto plazo, a cambio de su silencio e indiferencia?
Como suele concluir el historiador de lo actual, profesor Agustín Blanco Muñoz: ¡Qué historia! la de este ex país, amigas, amigos, ahora expresada con la música de la compositora venezolana Gabriela Montero en su debut en Nuremberg, con la obra “Expatria” (www.redinternacionaldelcolectivo.blogspot.com).
Rómulo Lares Sánchez. 29OCT2011
Cuando el 2FEB1999 se produjo la instalación del Congreso Nacional para atender como punto único de su agenda la juramentación del presidente electo Hugo Chávez como Jefe del Estado de la República de Venezuela, ya se había comprometido sustancialmente la legitimidad del propio Congreso, desde que AD y COPEI, a pesar de que las mayorías legislativas nacionales y estatales no representaban a los partidos del Polo Patriótico que llevó a Chávez a la presidencia, sin embargo, pactaron su entrega al grupo de golpistas mediante la elección de un representante de esas minorías para presidirlo, conformada en su mayoría por intelectuales y extremistas de izquierda identificados y comprometidos con el Foro de Sao Paulo y con Fidel Castro.
Ambos partidos políticos habrían mostrado el extravío absoluto de su capacidad de dirección de la nación al tolerar el arribo del crimen organizado transnacional al Poder Ejecutivo, cuando también promovieron el bloqueo del debate sobre la reforma constitucional y la pertinencia de los arreglos en el Tribunal Supremo de Justicia, que habrían dado luz verde para la modificación de la Constitución mediante una convocatoria directa del Jefe del Estado, mecanismo absolutamente contradictorio con la propia Carta Magna y con la tradición constitucional y administrativa venezolana y continental.
Estos dos antecedentes confirmarían el desmoronamiento aparatoso de lo que quedaba de la institucionalidad y los valores establecidos a partir del Pacto de Punto Fijo, que sucumbía ante la desaparición de los principales actores: Rómulo Betancourt y Jóvito VIllalba, pero sobre todo, ante la anulación de los relevos correspondientes, mientras que el único sobreviviente Rafael Caldera se habría dedicado a promover el colapso del Pacto, cuando no sólo habría abandonado a su propio partido COPEI asegurando la castración definitiva de sus delfines, sino que habría estimulado una acción subversiva bautizada como la crítica de los “notables”, en la que el propio Caldera participaría para defenestrar al “delfín mayor” de Betancourt y presidente: Carlos Andrés Pérez.
Antes, Caldera habría estimulado la desintegración de las Fuerzas Armadas mediante la protección y soporte de la longeva conspiración en el Ejército, hasta el sobreseimiento de la causa de los golpistas de febrero y noviembre de 1992, con la secreta invitación al propio Chávez para que lo sucediera en su partido político Convergencia-“chiripero” y, posteriormente, para sucederlo con los votos en Miraflores.
Después de los escandalosos acontecimientos en COPEI que habrían esterilizado la sucesión de Eduardo Fernández y Oswaldo Álvarez, quienes no figuraban y siguen al margen todavía hoy extraviados a la deriva, de la escandalosa despedida del Secretario General-candidato Luis Alfaro Ucero de AD, induciendo a ambas militancias a votar por Henrique Salas Römer, como corolario de la decisión de apoyar a la Miss Universo para impedir el triunfo del golpista, que se convertiría en consecuencia en el golpista-presidente.
Estas desviaciones explicarían el aparatoso derrumbe de las instituciones y de la sociedad venezolana. En tan sólo 12 años perdimos todo control de la soberanía, del territorio, de los activos y de los habitantes. Las élites de las instituciones de la sociedad, sin excepción, coincidieron en el establecimiento de una prioridad bochornosa pero tradicional: su propia “salvación” o permanencia a cambio de una cuota en la repartición del saqueo de los activos nacionales y mediante el endeudamiento insólito por varias generaciones.
De esta forma, Venezuela se transformó en VENECUBA a partir del 4DIC2005, fecha a la vez histórica por la coherencia de la sociedad al rechazar el sistema político-electoral de manera prácticamente unánime, representado en una más de las pantomimas electorales sin sentido, ratificándose en contra de la voluntad del colectivo la asociación con la subversión, el narcotráfico, la industria militar convencional y atómica, la legitimación de capitales y en especial con la máxima intimidad con los países y jefes de Estado considerados forajidos por la comunidad internacional y algunos reos de su Corte Penal.
A partir de aquella fecha se extirpó toda posibilidad de debatir sobre la ilegalidad e ilegitimidad de todas las autoridades nacionales, de los estados y de los municipios, del propio promotor de la manipulación de la opinión pública nacional e internacional, el Poder Electoral-Consejo Nacional Electoral, ente ilegítimo e ilegal pero legitimador de la usurpación de todos los poderes públicos, como se repetirá una vez más en las próximas pantomimas denominadas “elecciones primarias” del 12FEB2012 y “elección del Presidente” del 7OCT2012.
La patética y pusilánime reacción de los militares activos y retirados de la Armada, la Aviación Militar, las Fuerzas Armadas de Cooperación y del Ejército, cuyos oficiales activos se cuentan en permanencia cerca del millar sin asignación de cargos o a disponibilidad en sus domicilios particulares, es la de que tales circunstancias los exonerarían de la responsabilidad en la invasión y formalización de la ocupación y control territorial militar cubanos, que controla adicionalmente la identificación, inteligencia, aduanas, industria petrolera, corporaciones financieras y registros de propiedad, entre otras instituciones claves para el estado VENECUBANO.
Mientras tanto se producen invasiones y asaltos por la acción del terrorismo de Estado, se reparten diplomas universitarios y se asciende a los suboficiales cómplices a grados de oficiales superiores sin recato alguno y ante el silencio y el aplauso generalizado de la sociedad militar y civil.
La discriminación de los nacionales mediante el apartheid criollo que permite perturbar o acelerar cualquier trámite público, desde la inscripción en centros educativos del Estado, empleo o contratación, trámites de identificación y pasaportes, divisas, impuestos y aduanas, se complementa con la promoción de cierta emigración mediante el secuestro generalizado, el asalto de la propiedad urbana y rural, el exterminio y el asesinato, que explotó desde la escandalosa cifra de 2 mil 700 en 1998 a ¡19 mil 500! en 2010, con más de un 5% de indiciados uniformados y más del 94% de los casos que ni siquiera llegan desde la Fiscalía a un tribunal, es decir: impunidad absoluta en más de 140 mil asesinatos durante este período.
Si la irresponsabilidad de AD y COPEI ha sido deplorable, la de las organizaciones y los “líderes” que pretenden sucederlos, simulando tumores malignos surgidos de sus senos y de la usurpación, entre otras, de las gobernaciones de los estados con mayor población y recursos: Zulia y Miranda y diversas alcaldías, que fueron concedidas dentro de las negociaciones y necesidades del crimen organizado transnacional para sostener la escandalosa pantomima electoral permanente.
Mediante tal violación permanente y continuada del Estado de Derecho y la de los derechos humanos de los habitantes en el territorio pero también en el exilio, se pretende someter por la fuerza del régimen–oposiciones y la censura y la autocensura de los medios de comunicación social, a un nuevo debate-engaño-fraude sin sentido alguno y sólo para cohonestar la tragedia, entre las dos caras de la misma moneda del régimen de ocupación totalitario transnacional cubano y el coro de los herederos de los escombros de AD y de COPEI.
Ante estas realidades, insistimos, documentadas y sometidas a la censura y autocensura absolutas desde el 2005, las academias, universidades, instituciones gremiales, empresariales, sindicales y eclesiásticas del colaboracionismo, la complicidad y la asociación, abanderadas por los poderes públicos del Estado y por las Fuerzas Armadas, sólo promueven las pantomimas electorales previstas para 2012, cuando ahora sí, después de 15 pantomimas anteriores, los también pusilánimes “expertos militares” aseguran el cumplimiento de la responsabilidad institucional, porque según ellos: ¡”esta vez sí harán respetar y acatar los resultados electorales”!
Mientras la sociedad nacional es testigo amordazado de la traición y crece la angustia, el miedo y el terror, ¿cómo se podría pretender recibir auxilio de una comunidad internacional cómplice que sólo beneficia sus estados y sus propios bolsillos con “buenos negocios” a largo y a corto plazo, a cambio de su silencio e indiferencia?
Como suele concluir el historiador de lo actual, profesor Agustín Blanco Muñoz: ¡Qué historia! la de este ex país, amigas, amigos, ahora expresada con la música de la compositora venezolana Gabriela Montero en su debut en Nuremberg, con la obra “Expatria” (www.redinternacionaldelcolectivo.blogspot.com).
ANTIVALORES EN LA VENEZUELA ACTUAL
ANTI VALORES EN LA VENEZUELA ACTUAL - Rómulo Lares Sánchez. 23OCTUBRE2011
En la manipulación de la opinión pública nacional y mundial sobre la verdad de la situación socio-política vigente en Venezuela participan las instituciones más tradicionales: religiosas, sociales, políticas, académicas, empresariales, sindicales y gremiales. En algunos casos, la distancia entre la realidad y la ficción sigue el curso general de los valores que rigen las relaciones planetarias, en las que todo se justifica siempre que se protejan los intereses nacionales, mientras que en nuestro caso no hay vergüenza, cuando hemos sacrificado nuestra libertad y cedido de manera total a intereses foráneos la soberanía nacional.
El maquillaje más exitoso para encubrir la desaparición del Estadio de Derecho y para justificar la violación sistemática de los derechos humanos, hasta conformar expedientes irrefutables de crímenes de lesa humanidad y de lesa patria, ha sido el disfraz ideológico de la invasión y conquista de la República de Venezuela por el crimen organizado transnacional, utilizando como operador al Foro de Sao Paulo y como ejecutor al régimen cubano, promoviendo con éxito, entre la ignorancia e inexistencia de valores locales, un denominado “proceso”, a su vez revestido con el atuendo de una ideología de “izquierda” con tocado de “socialismo del siglo XXI”.
No existe posibilidad razonable de establecer el “imperio de la ley” mediante la práctica de las elecciones del CNE, por haber sido diseñadas integralmente como el instrumento privilegiado para desconocer la voluntad del colectivo y ejercer de forma arbitraria el control socio-político de la ex nación. La ocupación del territorio mediante el ejército cubano y los contingentes de mercenarios sólo aseguraría el control militar del territorio para la vigencia de VENECUBA, o CUBAZUELA.
Cuando los participantes activos y pasivos en actos electorales organizados en estas condiciones son señalados de colaboracionistas, se está describiendo de manera muy precisa la categoría de complicidad y de asociación con el régimen de ocupación, refiriéndolo al caso que engendró tal definición durante la ocupación nazi a Francia, que a su vez determinó la aparición de los valores que habrían sido las semillas para la creación de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El debate público de la demostración de los argumentos sostenidos anteriormente ha sido censurado por completo a partir del 4DIC2005 (“elección de la Asamblea Nacional”), cuando la sociedad civil venezolana generó de forma espontánea una manifestación trascendente reclamando el respeto de los valores del humanismo promovidos como ley de los Estados a partir de 1948, despreciando de forma pacífica y contundente el sistema político y electoral, desconociendo de forma clara y directa los poderes legislativo y electoral, e indirectamente el judicial, ejecutivo y ciudadano, pero fue traicionada hasta hoy por los practicantes directos del colaboracionismo político, y por los cómplices y socios del crimen organizado y en los crímenes de lesa humanidad.
Aún con las mejores intenciones, asociarse en cualquiera de las categorías: colaboracionistas, cómplices o socios del crimen organizado para promover y participar en el fraude político-electoral, columna vertebral para la “legitimación” y “legalización” de la usurpación de los poderes públicos nacionales, y progresivamente de los estados, municipios y parroquias, no cambia en absoluto la gravedad de los delitos como crímenes de lesa humanidad, causas universales e imprescriptibles.
Los representantes de las minorías nacionales en la MUD, respaldados por la escandalosa y cómplice acción institucional usurpada y por la censura de los medios de comunicación social, actúan como la otra cara de la moneda, como complemento del régimen, oprimiendo toda voz disidente de la práctica del mecanismo privilegiado electoral para cohonestar la usurpación de los poderes públicos y la representación del colectivo.
Los valores necesarios para restablecer el “imperio de la ley” en el territorio que ocupaba la República de Venezuela, recuperar las libertades y terminar de forma pacífica pero firme con la ocupación militar extranjera, para restablecer el ejercicio de los valores democráticos mediante el respeto de la voluntad del colectivo expresada en el sufragio universal, directo y secreto, están muy lejos de las pantomimas electorales organizadas por el régimen, su CNE y sus mesas coordinadoras o de la unidad democrática. Habría quedado establecido que participar de forma pasiva o activa en el fraude-pantomima político-electoral sólo contribuye a extender la vigencia de la usurpación de los poderes públicos y al irrespeto por los derechos humanos.
Retomar las acciones colectivas cuasi unánimes como el “participo votando” en el Referéndum “Ratificatorio” del 15AGO2004, o por el “participo no-votando” del 4DIC2005 tiene un carácter y un impacto determinante hacia el restablecimiento de los valores, todo lo opuesto con la deplorable pantomima electoralista que atribuye y celebra éxitos en la estrategia que proclama usurpadores rojos y azules, representantes de las dos caras de la misma moneda, mientras que con la asociación de los medios de comunicación social censuran y aplastan toda iniciativa legítima de carácter verdaderamente liberal y democrático.
Los principios universales del derecho así como el sentido común nos señalan la conveniencia y el deber de desconocer un régimen cuyo origen no ha sido otorgado por el pueblo, por el colectivo, o cuando habiendo sido legítimo en su origen se hubiere desviado posteriormente, pero en la confusión de la opinión pública han tenido y tienen un papel fundamental quienes promueven, aún con las mejores intenciones o con el mayor grado de interés o estupidez, un mismo sistema político-electoral que sirve tanto a dictadores como a los supuestos demócratas y excluye por completo a las mayorías.
No se trata de colocarle parches al Registro de Electores-RE, al Registro Civil-identidad, a los sistemas electrónicos-cajas negras, a la discriminación y persecución con el “apartheid criollo” para estimular el miedo y terror, pasando de 2800 asesinatos en 1998 a más de 19 mil en 2010 y al sometimiento patético de quienes juraron defender la soberanía con el uniforme del Ejército “forjador de libertades”. Se trata de otra cosa muy real y distinta.
En la manipulación de la opinión pública nacional y mundial sobre la verdad de la situación socio-política vigente en Venezuela participan las instituciones más tradicionales: religiosas, sociales, políticas, académicas, empresariales, sindicales y gremiales. En algunos casos, la distancia entre la realidad y la ficción sigue el curso general de los valores que rigen las relaciones planetarias, en las que todo se justifica siempre que se protejan los intereses nacionales, mientras que en nuestro caso no hay vergüenza, cuando hemos sacrificado nuestra libertad y cedido de manera total a intereses foráneos la soberanía nacional.
El maquillaje más exitoso para encubrir la desaparición del Estadio de Derecho y para justificar la violación sistemática de los derechos humanos, hasta conformar expedientes irrefutables de crímenes de lesa humanidad y de lesa patria, ha sido el disfraz ideológico de la invasión y conquista de la República de Venezuela por el crimen organizado transnacional, utilizando como operador al Foro de Sao Paulo y como ejecutor al régimen cubano, promoviendo con éxito, entre la ignorancia e inexistencia de valores locales, un denominado “proceso”, a su vez revestido con el atuendo de una ideología de “izquierda” con tocado de “socialismo del siglo XXI”.
No existe posibilidad razonable de establecer el “imperio de la ley” mediante la práctica de las elecciones del CNE, por haber sido diseñadas integralmente como el instrumento privilegiado para desconocer la voluntad del colectivo y ejercer de forma arbitraria el control socio-político de la ex nación. La ocupación del territorio mediante el ejército cubano y los contingentes de mercenarios sólo aseguraría el control militar del territorio para la vigencia de VENECUBA, o CUBAZUELA.
Cuando los participantes activos y pasivos en actos electorales organizados en estas condiciones son señalados de colaboracionistas, se está describiendo de manera muy precisa la categoría de complicidad y de asociación con el régimen de ocupación, refiriéndolo al caso que engendró tal definición durante la ocupación nazi a Francia, que a su vez determinó la aparición de los valores que habrían sido las semillas para la creación de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El debate público de la demostración de los argumentos sostenidos anteriormente ha sido censurado por completo a partir del 4DIC2005 (“elección de la Asamblea Nacional”), cuando la sociedad civil venezolana generó de forma espontánea una manifestación trascendente reclamando el respeto de los valores del humanismo promovidos como ley de los Estados a partir de 1948, despreciando de forma pacífica y contundente el sistema político y electoral, desconociendo de forma clara y directa los poderes legislativo y electoral, e indirectamente el judicial, ejecutivo y ciudadano, pero fue traicionada hasta hoy por los practicantes directos del colaboracionismo político, y por los cómplices y socios del crimen organizado y en los crímenes de lesa humanidad.
Aún con las mejores intenciones, asociarse en cualquiera de las categorías: colaboracionistas, cómplices o socios del crimen organizado para promover y participar en el fraude político-electoral, columna vertebral para la “legitimación” y “legalización” de la usurpación de los poderes públicos nacionales, y progresivamente de los estados, municipios y parroquias, no cambia en absoluto la gravedad de los delitos como crímenes de lesa humanidad, causas universales e imprescriptibles.
Los representantes de las minorías nacionales en la MUD, respaldados por la escandalosa y cómplice acción institucional usurpada y por la censura de los medios de comunicación social, actúan como la otra cara de la moneda, como complemento del régimen, oprimiendo toda voz disidente de la práctica del mecanismo privilegiado electoral para cohonestar la usurpación de los poderes públicos y la representación del colectivo.
Los valores necesarios para restablecer el “imperio de la ley” en el territorio que ocupaba la República de Venezuela, recuperar las libertades y terminar de forma pacífica pero firme con la ocupación militar extranjera, para restablecer el ejercicio de los valores democráticos mediante el respeto de la voluntad del colectivo expresada en el sufragio universal, directo y secreto, están muy lejos de las pantomimas electorales organizadas por el régimen, su CNE y sus mesas coordinadoras o de la unidad democrática. Habría quedado establecido que participar de forma pasiva o activa en el fraude-pantomima político-electoral sólo contribuye a extender la vigencia de la usurpación de los poderes públicos y al irrespeto por los derechos humanos.
Retomar las acciones colectivas cuasi unánimes como el “participo votando” en el Referéndum “Ratificatorio” del 15AGO2004, o por el “participo no-votando” del 4DIC2005 tiene un carácter y un impacto determinante hacia el restablecimiento de los valores, todo lo opuesto con la deplorable pantomima electoralista que atribuye y celebra éxitos en la estrategia que proclama usurpadores rojos y azules, representantes de las dos caras de la misma moneda, mientras que con la asociación de los medios de comunicación social censuran y aplastan toda iniciativa legítima de carácter verdaderamente liberal y democrático.
Los principios universales del derecho así como el sentido común nos señalan la conveniencia y el deber de desconocer un régimen cuyo origen no ha sido otorgado por el pueblo, por el colectivo, o cuando habiendo sido legítimo en su origen se hubiere desviado posteriormente, pero en la confusión de la opinión pública han tenido y tienen un papel fundamental quienes promueven, aún con las mejores intenciones o con el mayor grado de interés o estupidez, un mismo sistema político-electoral que sirve tanto a dictadores como a los supuestos demócratas y excluye por completo a las mayorías.
No se trata de colocarle parches al Registro de Electores-RE, al Registro Civil-identidad, a los sistemas electrónicos-cajas negras, a la discriminación y persecución con el “apartheid criollo” para estimular el miedo y terror, pasando de 2800 asesinatos en 1998 a más de 19 mil en 2010 y al sometimiento patético de quienes juraron defender la soberanía con el uniforme del Ejército “forjador de libertades”. Se trata de otra cosa muy real y distinta.
viernes, 25 de febrero de 2011
PANTOMIMA POLÍTICA VENEZOLANA OPINIÓN DE EX EMBAJADORA ANTE LA OEA
FRAUDE, CEGUERA Y AUSENCIA DE DIGNIDAD FRENTE AL CRIMEN ORGANIZADO TRANSNACIONAL
Rómulo Lares Sánchez. 11FEB2011
La Dra. Virginia Contreras, destacada profesional, ex embajadora del régimen ante la Organización de Estados Americanos-OEA, en reciente artículo: ¿FRAUDE O CEGUERA? (www.frentepatriotico.com 9FEB2011) nos presenta excelentes reflexiones y manifestaría su sorpresa por la actitud ante las denuncias del fraude electoral de “…los partidos políticos opositores, algunas ONG, e individualidades, quienes frente a tales denuncias se comportan como si los acusados fueran ellos, o como si de la comprobación de dichos fraudes, dependiera su desaparición del espectro político venezolano”.
ALGUNOS ANTECEDENTES POLÍTICO-ADMINISTRATIVOS
A partir del año 2002, los tres grupos referidos por la distinguida articulista asumieron una postura que explicaría el comportamiento actual descrito. Mientras el CNE atendía las legítimas peticiones de la Sociedad Civil documentadas por más de 2.6 millones de solicitudes y convocaba el 2FEB2003 de manera constitucional el Referéndum Consultivo sobre la gestión del para la fecha legítimo presidente Hugo Chávez, el régimen bajo sus órdenes ejecutó el sabotaje integral de la convocatoria mediante acciones que subvertían el orden constitucional, entre otras muchas, suspendiendo los flujos de fondos de la Tesorería Nacional para el funcionamiento del CNE debidamente aprobados por la Asamblea Nacional y por el propio Poder Ejecutivo, lo que nos condujo a organizar la alternativa del financiamiento ciudadano, al solicitar el CNE contribuciones para cumplir con nuestra obligación constitucional, recibiendo como respuesta del público en tan sólo 36 horas depósitos bancarios por alrededor de 2700 millones de bolívares, un tercio del presupuesto requerido.
El régimen acorralado, utilizó entonces la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia para suspender el Referéndum Consultivo, en una decisión que además de que invadía las competencias de otro poder público nacional autónomo, puede también calificarse de bochornosa y subversiva, porque fue ejecutada por una Sala Electoral Accidental conformada irregularmente, que quedará en la Historia planetaria de la Justicia en el Siglo XXI como un símbolo de la vergüenza y muestra de la inexistencia de la dignidad de los involucrados.
Frente a estas grotescas decisiones recurriríamos, algunos de los miembros del CNE actuando en nuestra condición de representantes del Poder Público Nacional Electoral ante el TSJ desprestigiado y sumiso al Poder Ejecutivo, obligados por la necesidad de agotar la instancia nacional y así poder elevar la denuncia y el recurso a instancias internacionales, introduciendo una denuncia-recurso por violación de los derechos humanos, civiles y políticos de todos los venezolanos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos-CIDDHH (Washington-OEA).
La CIDDHH acusó recepción de la denuncia sustanciada No. P-282-03 el 21JUL2003, pero ha venido actuando al margen de su normativa y evadiendo su competencia porque jamás se desarrolló el proceso establecido, encubriendo e ignorando una acción emblemática que demostraba la desviación totalitaria ya en práctica en Venezuela, documentada a partir de 1999, aunque ahora en particular nos referimos a los años 2002 y 2003. Existieron adicionalmente acciones directas del CNE ante las embajadas del “Grupo de Amigos de Venezuela” (España, Estados Unidos, Brasil, México, Chile y Portugal), organizados alrededor de la Mesa de Diálogo Negociaciones y Acuerdos que había promovido la propia OEA, bajo la coordinación del Secretario General César Gaviria, ex presidente de Colombia, quien se residenció más de ocho (8) meses en Caracas con ese propósito.
El CNE cursó correspondencias de denuncia a todos los estados, gobiernos y pueblos de América y a las instituciones nacionales electorales del Continente americano, exponiendo la gravísima situación institucional así como los riesgos para la democracia y la libertad venezolana. Con el mismo propósito, miembros del CNE participamos en reuniones de los presidentes de los organismos electorales regionales en Lima y Panamá.
El CNE se encontraba también procesando la solicitud de más de 3,6 millones de ciudadanos para la convocatoria de un Referéndum Revocatorio del Jefe del Estado, que estaría planificado y en proceso de preparación para convocarse y realizarse a mediados de septiembre de 2003. Quienes administrábamos de forma directa el Poder Electoral-CNE, observamos que “los partidos políticos, algunas ONG e individualidades” pactaron con el régimen en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, al margen del Estado de Derecho, en lo que serían las bases de la promoción del fraude electoral permanente y continuado, al invadir las autonomías del Poder Legislativo-Asamblea Nacional y del Poder Electoral-CNE, nombrando arbitrariamente y de facto el 23AGO2003 otro CNE (Carrasquero, Zamora, Mejías, Rodríguez, Battaglini, Lucena), el Consejo de Participación Política (Carlos Delgado Chapellín+, Teodoro Petkoff, Hernando Grisanti Alvarado-renunció- y Guillermo García Ponce+) y sus organismos subalternos, derribando las compuertas para que se estableciera la práctica libre y la institucionalización del fraude electoral que la mayoría del CNE legítimo (Avella, Zerpa, Lares, Rangel+, Pizani) había venido impidiendo y en contra de la que venía luchando en defensa del orden constitucional a partir del 28MAYO2000.
¿Cómo no se van a comportar como si los culpables fueran ellos?, cuando en realidad lo han sido. La primera decisión del CNE de facto promovido por ellos fue la anulación de las 3,6 millones de firmas y la suspensión del Referéndum Revocatorio de Chávez en preparación para SEPTIEMBRE2003, para patrocinar y conducir al país a otra de las etapas políticas más bochornosas, indignas, de burla permanente y continuada del colectivo durante todo un año, en la convocatoria el 15AGO2004 de un Referéndum “Ratificatorio” inexistente en la Constitución ni la ley, que nunca debió haberse realizado en tales circunstancias y que sin embargo, envueltos todos en la pantomima político-electoral del CNE, cometió éste la torpeza e invirtió la publicación de los resultados, el NO por el SI , al olvidar que NO-Revocar se había transformado ilegalmente en SI-Ratificar, publicado en el libro “blanco” que tuvo que ser recogido apresuradamente y desaparecido-incinerado.
Los grupos referidos por la Dra. Contreras representados en la denominada “Mesa de Diálogo, Negociaciones y Acuerdos”, que durante la madrugada del 15AGO2004, ante la súbita incapacidad física de su vocero Enrique Mendoza, alternando Henry Ramos Allup anunciaría al país en cadena nacional que en “las próximas horas entregaremos las pruebas del fraude”. Debemos recordar hoy que para las mayorías del país perdieron toda credibilidad, cuando aún esperan las pruebas del fraude, que por lo demás ya ha sido conocido mediante innumerables investigaciones publicadas (Cátedra Pío Tamayo-CPT y FRENTE PATRIÓTICO, entre otros), como una actitud consecuente ante las evidencias que determinaron la destitución automática de la Presidencia de Hugo Chávez, quien a partir de esa fecha usurpa el cargo, así como la representación del Estado y la jefatura de las Fuerzas Armadas.
El bochornoso Referéndum “Ratificatorio” disfrazado de Revocatorio tuvo la consecuencia referida de determinar la fractura del orden constitucional del Poder Ejecutivo y el origen claro de la dictadura de Hugo Chávez, aunque habría sido un acto que nunca debió haber sido realizado que también estuvo repleto de vicios e inconsistencias, pero obtuvo el respaldo de “…los partidos políticos opositores, algunas ONG e individualidades…” generando suficiente carga como “para sentirse como si los acusados fueran ellos”, porque esa es una realidad irrefutable después de siete (7) años; son también ellos los primeros responsables de la sucesión de fraudes político-electorales hasta 2010 así como de los que se preparan, por lo que debería ser lógico que también se sientan “…como si de la comprobación de dichos fraudes dependiera su desaparición del espectro político venezolano”.
A partir de agosto 2003, mediante acciones personales, entre otras, recurriría ante el Premio Nóbel de la Paz, Óscar Árias, Presidente de Costa Rica, como nación anfitriona de la Corte Interamericano de Derechos Humanos en San José, solicitando sus buenos oficios sobre el Caso Venezuela ante la CIDDHH. Así como recurrí a la Audiencia Nacional del Reino de España, en su Juzgado 5to. de Instrucción a cargo del Juez Baltasar Garzón en Madrid, solicitándole que admitiera un recurso que permitiese, que con los mismos argumentos contenidos en la decisión de ese tribunal para ordenar la detención en el extranjero del ex dictador Augusto Pinochet, ordenase la detención en el extranjero del usurpador de la representación del Estado venezolano, dadas las grandes similitudes en las violaciones de los Derechos Humanos de los ciudadanos de ambos países por parte de ambos dictadores, y el antecedente reciente de la orden de detención de un presidente en ejercicio dictada por la Corte Penal Internacional de La Haya contra Omar Bashir de SUDÁN.
LA VERDADERA NATURALEZA DEL RÉGIMEN
Para comprender la verdadera naturaleza del régimen venezolano, debemos asimilar su condición totalitaria militarista, promotor-asociado a la subversión regional y mundial, a las industrias del crimen organizado transnacional, al narcotráfico, a la legitimación de capitales y a la militar convencional y nuclear, en asociación con países considerados forajidos por la comunidad internacional y a la injerencia política, financiera y militar en los asuntos internos de otras naciones.
Pocos estados poseen tales características, aunque para todos, la violación de los derechos civiles, políticos y económicos de sus ciudadanos es una cuestión de rutina, de manera que el fraude electoral es corriente. Ahora bien, en el caso del régimen venezolano, uno de los aspectos que nos coloca en la vanguardia mundial totalitaria habría sido el desarrollo de una estructura propia político-administrativa-tecnológica, mediante el diseño integral del sistema electoral y de las condiciones socio-políticas indispensables para su manipulación práctica, como instrumentos fundamentales del ejercicio de la “violencia electoral” para el control totalitario de la nación.
Aprehender esta realidad conduciría a entender el resto, así como a explicar la sorpresa de la Dra. Contreras.
HAY QUE QUERER VER LA REALIDAD
Para interpretar esta respuesta, de entre las otras posibles, es necesario primero querer ver la realidad: la representación del Estado, su jefatura y la de las Fuerzas Armadas así como las del resto de los poderes públicos nacionales son usurpadas, se ejercen al margen del Estado de Derecho y violando los derechos humanos. Observar esta realidad es un objetivo mucho más difícil para quiénes lo siguen reconociendo como su superior y “su gobernante”. Esta condición de facto contribuye con la legitimación de esa otra pantomima también grotesca y depravada escenificada en el Palacio Legislativo, para admitir que dentro de éste se tendría alguna capacidad para el debate y para dictar leyes, cuando su razón principal es la de simular la existencia de un Poder Legislativo plural como imagen-símbolo de una democracia.
Las discusiones y los debates democráticos y electorales restringidos y asfixiados por un ambiente nacional con el grado extremo de descomposición como el descrito seguirán siendo imposibles. En consecuencia, podríamos afirmar que todo acto electoral del CNE-“oposiciones” no será sino otro fraude político-administrativo más, y jamás podría calificarse alguna de esas pantomimas programadas como “otro de los procesos electorales más importantes”. Ya en las condiciones sociales y políticas establecidas en Venezuela desde 2003 no era posible hablar con seriedad sobre las elecciones del CNE, porque antes de las inaceptables condiciones electorales cuyo deterioro ha seguido produciéndose hasta la total descomposición referida, también se requieren condiciones político-administrativo-judiciales y sociales mínimas que tampoco existen.
Rómulo Lares Sánchez. 11FEB2011
La Dra. Virginia Contreras, destacada profesional, ex embajadora del régimen ante la Organización de Estados Americanos-OEA, en reciente artículo: ¿FRAUDE O CEGUERA? (www.frentepatriotico.com 9FEB2011) nos presenta excelentes reflexiones y manifestaría su sorpresa por la actitud ante las denuncias del fraude electoral de “…los partidos políticos opositores, algunas ONG, e individualidades, quienes frente a tales denuncias se comportan como si los acusados fueran ellos, o como si de la comprobación de dichos fraudes, dependiera su desaparición del espectro político venezolano”.
ALGUNOS ANTECEDENTES POLÍTICO-ADMINISTRATIVOS
A partir del año 2002, los tres grupos referidos por la distinguida articulista asumieron una postura que explicaría el comportamiento actual descrito. Mientras el CNE atendía las legítimas peticiones de la Sociedad Civil documentadas por más de 2.6 millones de solicitudes y convocaba el 2FEB2003 de manera constitucional el Referéndum Consultivo sobre la gestión del para la fecha legítimo presidente Hugo Chávez, el régimen bajo sus órdenes ejecutó el sabotaje integral de la convocatoria mediante acciones que subvertían el orden constitucional, entre otras muchas, suspendiendo los flujos de fondos de la Tesorería Nacional para el funcionamiento del CNE debidamente aprobados por la Asamblea Nacional y por el propio Poder Ejecutivo, lo que nos condujo a organizar la alternativa del financiamiento ciudadano, al solicitar el CNE contribuciones para cumplir con nuestra obligación constitucional, recibiendo como respuesta del público en tan sólo 36 horas depósitos bancarios por alrededor de 2700 millones de bolívares, un tercio del presupuesto requerido.
El régimen acorralado, utilizó entonces la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia para suspender el Referéndum Consultivo, en una decisión que además de que invadía las competencias de otro poder público nacional autónomo, puede también calificarse de bochornosa y subversiva, porque fue ejecutada por una Sala Electoral Accidental conformada irregularmente, que quedará en la Historia planetaria de la Justicia en el Siglo XXI como un símbolo de la vergüenza y muestra de la inexistencia de la dignidad de los involucrados.
Frente a estas grotescas decisiones recurriríamos, algunos de los miembros del CNE actuando en nuestra condición de representantes del Poder Público Nacional Electoral ante el TSJ desprestigiado y sumiso al Poder Ejecutivo, obligados por la necesidad de agotar la instancia nacional y así poder elevar la denuncia y el recurso a instancias internacionales, introduciendo una denuncia-recurso por violación de los derechos humanos, civiles y políticos de todos los venezolanos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos-CIDDHH (Washington-OEA).
La CIDDHH acusó recepción de la denuncia sustanciada No. P-282-03 el 21JUL2003, pero ha venido actuando al margen de su normativa y evadiendo su competencia porque jamás se desarrolló el proceso establecido, encubriendo e ignorando una acción emblemática que demostraba la desviación totalitaria ya en práctica en Venezuela, documentada a partir de 1999, aunque ahora en particular nos referimos a los años 2002 y 2003. Existieron adicionalmente acciones directas del CNE ante las embajadas del “Grupo de Amigos de Venezuela” (España, Estados Unidos, Brasil, México, Chile y Portugal), organizados alrededor de la Mesa de Diálogo Negociaciones y Acuerdos que había promovido la propia OEA, bajo la coordinación del Secretario General César Gaviria, ex presidente de Colombia, quien se residenció más de ocho (8) meses en Caracas con ese propósito.
El CNE cursó correspondencias de denuncia a todos los estados, gobiernos y pueblos de América y a las instituciones nacionales electorales del Continente americano, exponiendo la gravísima situación institucional así como los riesgos para la democracia y la libertad venezolana. Con el mismo propósito, miembros del CNE participamos en reuniones de los presidentes de los organismos electorales regionales en Lima y Panamá.
El CNE se encontraba también procesando la solicitud de más de 3,6 millones de ciudadanos para la convocatoria de un Referéndum Revocatorio del Jefe del Estado, que estaría planificado y en proceso de preparación para convocarse y realizarse a mediados de septiembre de 2003. Quienes administrábamos de forma directa el Poder Electoral-CNE, observamos que “los partidos políticos, algunas ONG e individualidades” pactaron con el régimen en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, al margen del Estado de Derecho, en lo que serían las bases de la promoción del fraude electoral permanente y continuado, al invadir las autonomías del Poder Legislativo-Asamblea Nacional y del Poder Electoral-CNE, nombrando arbitrariamente y de facto el 23AGO2003 otro CNE (Carrasquero, Zamora, Mejías, Rodríguez, Battaglini, Lucena), el Consejo de Participación Política (Carlos Delgado Chapellín+, Teodoro Petkoff, Hernando Grisanti Alvarado-renunció- y Guillermo García Ponce+) y sus organismos subalternos, derribando las compuertas para que se estableciera la práctica libre y la institucionalización del fraude electoral que la mayoría del CNE legítimo (Avella, Zerpa, Lares, Rangel+, Pizani) había venido impidiendo y en contra de la que venía luchando en defensa del orden constitucional a partir del 28MAYO2000.
¿Cómo no se van a comportar como si los culpables fueran ellos?, cuando en realidad lo han sido. La primera decisión del CNE de facto promovido por ellos fue la anulación de las 3,6 millones de firmas y la suspensión del Referéndum Revocatorio de Chávez en preparación para SEPTIEMBRE2003, para patrocinar y conducir al país a otra de las etapas políticas más bochornosas, indignas, de burla permanente y continuada del colectivo durante todo un año, en la convocatoria el 15AGO2004 de un Referéndum “Ratificatorio” inexistente en la Constitución ni la ley, que nunca debió haberse realizado en tales circunstancias y que sin embargo, envueltos todos en la pantomima político-electoral del CNE, cometió éste la torpeza e invirtió la publicación de los resultados, el NO por el SI , al olvidar que NO-Revocar se había transformado ilegalmente en SI-Ratificar, publicado en el libro “blanco” que tuvo que ser recogido apresuradamente y desaparecido-incinerado.
Los grupos referidos por la Dra. Contreras representados en la denominada “Mesa de Diálogo, Negociaciones y Acuerdos”, que durante la madrugada del 15AGO2004, ante la súbita incapacidad física de su vocero Enrique Mendoza, alternando Henry Ramos Allup anunciaría al país en cadena nacional que en “las próximas horas entregaremos las pruebas del fraude”. Debemos recordar hoy que para las mayorías del país perdieron toda credibilidad, cuando aún esperan las pruebas del fraude, que por lo demás ya ha sido conocido mediante innumerables investigaciones publicadas (Cátedra Pío Tamayo-CPT y FRENTE PATRIÓTICO, entre otros), como una actitud consecuente ante las evidencias que determinaron la destitución automática de la Presidencia de Hugo Chávez, quien a partir de esa fecha usurpa el cargo, así como la representación del Estado y la jefatura de las Fuerzas Armadas.
El bochornoso Referéndum “Ratificatorio” disfrazado de Revocatorio tuvo la consecuencia referida de determinar la fractura del orden constitucional del Poder Ejecutivo y el origen claro de la dictadura de Hugo Chávez, aunque habría sido un acto que nunca debió haber sido realizado que también estuvo repleto de vicios e inconsistencias, pero obtuvo el respaldo de “…los partidos políticos opositores, algunas ONG e individualidades…” generando suficiente carga como “para sentirse como si los acusados fueran ellos”, porque esa es una realidad irrefutable después de siete (7) años; son también ellos los primeros responsables de la sucesión de fraudes político-electorales hasta 2010 así como de los que se preparan, por lo que debería ser lógico que también se sientan “…como si de la comprobación de dichos fraudes dependiera su desaparición del espectro político venezolano”.
A partir de agosto 2003, mediante acciones personales, entre otras, recurriría ante el Premio Nóbel de la Paz, Óscar Árias, Presidente de Costa Rica, como nación anfitriona de la Corte Interamericano de Derechos Humanos en San José, solicitando sus buenos oficios sobre el Caso Venezuela ante la CIDDHH. Así como recurrí a la Audiencia Nacional del Reino de España, en su Juzgado 5to. de Instrucción a cargo del Juez Baltasar Garzón en Madrid, solicitándole que admitiera un recurso que permitiese, que con los mismos argumentos contenidos en la decisión de ese tribunal para ordenar la detención en el extranjero del ex dictador Augusto Pinochet, ordenase la detención en el extranjero del usurpador de la representación del Estado venezolano, dadas las grandes similitudes en las violaciones de los Derechos Humanos de los ciudadanos de ambos países por parte de ambos dictadores, y el antecedente reciente de la orden de detención de un presidente en ejercicio dictada por la Corte Penal Internacional de La Haya contra Omar Bashir de SUDÁN.
LA VERDADERA NATURALEZA DEL RÉGIMEN
Para comprender la verdadera naturaleza del régimen venezolano, debemos asimilar su condición totalitaria militarista, promotor-asociado a la subversión regional y mundial, a las industrias del crimen organizado transnacional, al narcotráfico, a la legitimación de capitales y a la militar convencional y nuclear, en asociación con países considerados forajidos por la comunidad internacional y a la injerencia política, financiera y militar en los asuntos internos de otras naciones.
Pocos estados poseen tales características, aunque para todos, la violación de los derechos civiles, políticos y económicos de sus ciudadanos es una cuestión de rutina, de manera que el fraude electoral es corriente. Ahora bien, en el caso del régimen venezolano, uno de los aspectos que nos coloca en la vanguardia mundial totalitaria habría sido el desarrollo de una estructura propia político-administrativa-tecnológica, mediante el diseño integral del sistema electoral y de las condiciones socio-políticas indispensables para su manipulación práctica, como instrumentos fundamentales del ejercicio de la “violencia electoral” para el control totalitario de la nación.
Aprehender esta realidad conduciría a entender el resto, así como a explicar la sorpresa de la Dra. Contreras.
HAY QUE QUERER VER LA REALIDAD
Para interpretar esta respuesta, de entre las otras posibles, es necesario primero querer ver la realidad: la representación del Estado, su jefatura y la de las Fuerzas Armadas así como las del resto de los poderes públicos nacionales son usurpadas, se ejercen al margen del Estado de Derecho y violando los derechos humanos. Observar esta realidad es un objetivo mucho más difícil para quiénes lo siguen reconociendo como su superior y “su gobernante”. Esta condición de facto contribuye con la legitimación de esa otra pantomima también grotesca y depravada escenificada en el Palacio Legislativo, para admitir que dentro de éste se tendría alguna capacidad para el debate y para dictar leyes, cuando su razón principal es la de simular la existencia de un Poder Legislativo plural como imagen-símbolo de una democracia.
Las discusiones y los debates democráticos y electorales restringidos y asfixiados por un ambiente nacional con el grado extremo de descomposición como el descrito seguirán siendo imposibles. En consecuencia, podríamos afirmar que todo acto electoral del CNE-“oposiciones” no será sino otro fraude político-administrativo más, y jamás podría calificarse alguna de esas pantomimas programadas como “otro de los procesos electorales más importantes”. Ya en las condiciones sociales y políticas establecidas en Venezuela desde 2003 no era posible hablar con seriedad sobre las elecciones del CNE, porque antes de las inaceptables condiciones electorales cuyo deterioro ha seguido produciéndose hasta la total descomposición referida, también se requieren condiciones político-administrativo-judiciales y sociales mínimas que tampoco existen.
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